Marketing olfativo. Los mejores ejemplos del marketing de olores

Ya os hemos hablado otras veces del poder de los aromas. De cómo un olor puede transportarnos a un momento concreto, recordarnos a alguien o hacernos sentir bien. Y es por esta conexión del olfato con el cerebro por lo que los aromas también llevan cientos de años utilizándose para fomentar la compra. Es lo que se conoce como el marketing olfativo, y aquí van algunos de los mejores ejemplos de empresas que se benefician del marketing de olores para vender más.

 

Starbucks, uno de los grandes ejemplo de marketing de olores

 

Si entras en nuestra perfumería en Granada un olor embriagador te seducirá por completo. La fuerza de las distintas materias primas con las que fabricamos nuestras fragancias hace que la visita a nuestro palacio renacentista del siglo siglo XVII se convierta en una aventura fascinante. Pero aunque nuestra tienda de perfumes tenga un olor natural, que proviene de nuestros productos, muchas tiendas aromatizan su locales comerciales para aumentar los tiempos de estancia de sus clientes. De esta forma las ventas crecen hasta un 30%.

Un ejemplo de marketing olfativo es el de Starbucks. Esta firma aromatiza intencionadamente todos sus locales con un dulce aroma a café recién hecho. Esto consigue que cualquier persona que pase cerca de alguna de sus cafeterías quiera pasar y degustar uno de sus productos estrella.

 

Dunkin´ donuts, un caso similar

Al igual que Starbucks, la cadenea internacional de Donuts Dunkin'Donuts, también consiguió aumentar un 29% el consumo de café en sus tiendas tras sacarle partido al marketing de olores en Korea. Para ello, en lugar de instalar los difusores con aroma a café en las tiendas, lo hizo en los autobuses.

De esta manera, cuando sonaba un anuncia de la marca por los altavoces, se activaban los difusores. Y así los usuarios relacionaban su deseo de tomar café con esta marca, entrando en el Dunkin Donuts que les esperaba frente a la parada del autobús. Esto propició un aumento del 16% de las visitas a sus tiendas.

 

El marketing olfativo de Disney

Si alguna vez has visitado alguno de los parques temáticos de Disney quizá recuerdes el aroma de palomitas que podía olerse desde cualquiera de sus calles. De hecho, es uno de los recuerdos que más mencionan sus visitantes.

Esta compañía lleva utilizando el marketing de olores desde hace décadas. Aunque al principio utilizaba aroma a pólvora y goma quemada para dar más realismo a sus espectáculos pirotécnicos. Más tarde se centraron en el olor a palomitas para despertar el apetito de sus visitantes y llevarlos a consumir en alguno de sus restaurantes. Además, las palomitas tratan de potenciar el vínculo emocional con los personajes de Disney, que seguro se habían conocido en una sala de cine mientras comían palomitas .

 

Marketing de olores para promocionar nuevos productos

El marketing olfativo también se utiliza a menudo para promocionar nuevos productos. Un ejemplo es Trident. La marca localizó un gran vinilo en la estación de Sol, en Madrid. En este aparecían sus nuevos chicles Trident; bajo el lema 'Descubre la nueva ola de frescor', una imagen con olas marinas en techos y suelos, un sonido a mar de fondo y un fresco olor a mente.

Sin duda, un escenario ideal para llamar la atención y fomentar la venta del producto entre todos los usuarios del metro.

La marca Zumosol también optó por utilizar un recurso olfativo para lanzar una nueva imagen. El objetivo era el de asociar sus productos con la fruta fresca. Para ello colocaron varias marquesinas en Madrid y Barcelona decoradas con fruta fresca que desprendían un inconfundible aroma a naranja.


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