¿Por qué dejamos de oler nuestro perfume?

El maravilloso universo de los aromas esconde grandes misterios. Aunque la ciencia ya se ha encargado de estudiar y dar respuesta a algunos de ellos. Por ejemplo, ya conocemos el motivo por el cual dejamos de oler nuestro perfume. ¿Te interesa? ¡Lo desvelamos a continuación!

 

La razón está en el olfato

Cada persona tiene un olor único, totalmente exclusivo. Así como un nivel diferente de pH y de grasa corporal, lo que hace que el olor de un perfume dure más o menos.

Sin embargo, nosotros mismos somos incapaces de apreciar nuestro propio olor como lo hacen los demás. Y lo mismo ocurre cuando nos echamos un perfume.

A veces pensamos que el aroma ha perdido intensidad, o que es de mala calidad. Sin embargo, la razón por la que dejamos de oler nuestro perfume reside en el sentido del olfato. ¿Sabías que es nuestro sentido más primitivo?

Gracias a nuestro olfato podemos relacionar aromas con recuerdos, situaciones, personas... El olor tiene el poder de evocar imágenes y sensaciones que hemos ido acumulando de manera inconsciente a lo largo de toda nuestra vida. Ya os lo contábamos en este post sobre la memoria olfativa.

El misterio con los perfumes reside en que nuestro olfato se cansa de percibir siempre el mismo olor. Por este motivo, cuando estamos constantemente oliendo lo mismo, el cerebro filtra esencias y la memoria olfativa deja de recordar los aromas habituales, ya que los considera 'inútiles'.

Un estudio elaborado por la doctora Pamela Dalton, psicóloga del Monell Chemical Senses Center de Filadelfia (EE.UU.), demostró como los sujetos dejaban de notar ningún olor en sus habitaciones a los pocos días de ponerles varios ambientadores de aire. De hecho, en las pruebas de laboratorio se demostró que se habían vuelto menos sensibles a esa fragancia.

Según explica la doctora, los receptores que normalmente responderían a estos olores casi se apagan después de ser bombardeados durante un tiempo.

 

El cerebro conoce nuestro olor

Un grupo de biólogos alemanas ha podido demostrar a través del análisis de imágenes de resonancia magnética funcional, que el cerebro reconoce el olor de su cuerpo. Por eso es capaz de distinguirlo del de otras personas. Esto sucede por el complejo mayor de histocompatibilidad (CMH), una combinación única de proteínas similar a la que usan los animales para reconocer a sus parejas.

Los péptidos del complejo CMH se encuentran en la superficie de casi todas las células del cuerpo. Estos sirven para que nuestro sistema inmunológico pueda diferenciarlas de las células de organismo patógenos.

Las partes de la nariz más sensibles no funcionan de manera voluntaria, sino que funcionan constantemente. Luego envían al cerebro el resultado. Y es finalmente este órgano el que no transmite el olor personal, que ya conoce, para dar más prioridad a la información que sea más importante para nuestra seguridad.

Esta es la razón por la que cuando vivimos en un barrio con mal olor, o entramos a un bar con olor a humedad, dejamos de percibir estos olores negativos pasados unos minutos.

 

¿Por qué tener un perfume para cada ocasión?

Cuando dejamos nuestro perfume favorito para una ocasión especial engañamos a nuestro cerebro, por lo que nos olerá mejor que si lo utilizásemos a diario. Y lo mismo ocurrirá con las personas que nos rodean a diario, que sin duda notarán este cambio.

Por ejemplo, puedes tener tres fragancias diferentes: Una colonia para diario, un perfume para fines de semana y otro para las ocasiones más especiales.

Visita nuestra perfumería en Granada y descubre nuestros perfumes más exclusivos y fragancias para el hogar.


?>