Flores para hacer perfumes

Las flores y la perfumería han labrado su camino juntas desde su origen. Ya en la Edad de Piedra, los hombres quemaban maderas aromáticas con el fin de desprender un olor agradable a sus divinidades. No obstante, no es hasta la época del Renacimiento, donde se comienzan a usar las flores aromáticas para hacer perfumes. Francia sería donde, principalmente, se empezaran a usar las fragancias corporales para tapar los malos olores. En esta época, como es normal, era muy habitual desprender olores no tan agradables debido a la falta de higiene

Hoy en día, las técnicas para la elaboración de perfumes han evolucionado hasta tal punto, que se han conseguido olores nunca antes percibidos. Para alcanzar estos olores, es imprescindible el uso de flores aromáticas únicas. Dependiendo de la flor usada, el perfume tendrá mayor o menor intensidad y agunatará en mayor medida en la piel o no. 

En nuestro Rincón Botánico podrás conocer de primera mano todas las flores aromáticas que se usan en las fragancias más extrovertidas.

Mejores flores aromáticas para hacer perfumes

En el mundo de las fragancias, existen una serie de flores aromáticas conocidas por todos por ofrecer un aroma con unos matices únicos. La rosa, el jazmín, la lavanda y la orquídea son las flores aromáticas para elaborar perfumes que más resultados notables han ofrecido a perfumistas de todo el globo.

Rosa

Se trata de la reina en cuanto a flores para hacer perfumes se refiere. Ha sido la más usada a lo largo de la historia gracias a los agradables olores que ofrece. Su fama se debe, a que con esta flor podemos obtener aromas sensuales y con mucho carácter. Es importante saber, que cuando se pretende acompañar con otros aromas, estos deben ensalzar la fragancia de la rosa y no enmascararla. 

Jazmín

Esta flor aromática es muy famosa por acompañar a otros aromas y darles un toque único. Como hemos dicho, la ventaja que ofrece el jazmín de poder dar distintos matices según con qué flores se mezcle, hacen de ella una flor aromática singular. Otra de sus peculiaridades es que por la noche su aroma se potencia mucho más que durante el día.
Los perfumes que provienen del jazmín son muy demandados vista las cualidades de esta flor. Si quieres enamorar a todos con un aroma embriagador, puedes comprar perfume de jazmin en nuestra tienda.

Lavanda

Su aroma recuerda al jazmín, en cambio, esta flor aporta propiedades de frescor que muy pocas tienen. La extensión de su uso se debe a que, la flor de lavanda, ofrece aceites esenciales que se usan como base para una amplia variedad de perfumes.
A parte de para fragancias, la flor de lavanda, también es comúnmente usada para ambientadores que darán un toque de limpieza único en tu cuarto.

Orquídea

La flor exótica por excelencia. Esta flor aromática, que proviene de Asia, ofrece un aroma con carácter y elegante. Su uso se extiende en perfumes para fechas estivales gracias a que son muy ligeros.
A parte de las ventajas de esta flor aromática para hacer perfumes, tenemos otros beneficios que no pueden pasar desapercibidos. La orquídea tiene extractos que mantienen sana la piel. Ayudando así con la irritación e inflamación de nuestro cutis. Además es muy recomendable para aquellas personas que sufren alergias.


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